Mediados del segundo mes. Que, siendo febrero, es más de la mitad. ¡Con lo largo que se hace enero y lo rápido que pasa febrero! Y a todo esto, ¿cómo vas con tus propósitos para el 2020?

Si entre ellos estaba el de aprender pero no acabas de ponerte a ello, te comparto aquí diferentes técnicas de aprendizaje que puede que te animen a intentarlo -de nuevo-. 

Método feynman

El Nobel de Física por su contribución a la electrodinámica cuántica merece un post aparte (en breve, en breve…), por su manera de ver el mundo en general y la física en particular; y, sobretodo, por su manera de deducir al aprender y por el entusiasmo con el que divulgaba la ciencia. 

Feynman sugería que, para asegurar que has incorporado el conocimiento, tienes que explicarlo a un niño de 8 años aproximadamente. Si sabes contarlo y el niño te entiende, puedes pasar al siguiente tema. 

Pero probablemente la primera vez que lo cuentes, te atasques en algún punto: eso que no puedes recordar, no sabes explicar o no has sabido relacionar con otros datos, indica el límite de tu conocimiento. Vuelve sobre ese punto y repite el proceso. 

Hay dos principios sobre los que Feynman basaba su aprendizaje: 

“El 1r principio, es que no debes engañarte a ti mismo sobre lo que crees que sabes. El 2º principio, es que tú eres la persona más fácil de engañar.” 

Esto, que vendría a ser lo que Barbara Oakley denomina ‘Ilusión de competencia’, es clave para ser muy consciente de qué se sabe y, sobretodo, qué conocimientos no tenemos todavía suficientemente adquiridos. 

Método BUFFET

Warren Buffet, el gran inversor americano es, sobretodo, un “learning machine”, como lo denomina su socio y compañero de aprendizaje Charlie Munger. 

El método que Buffet emplea para aprender a diario es:

  1. Leer mucho: reservar cada día un rato para leer; darle la prioridad que se merece.
  2. Desarrollar técnicas de lectura rápida, para poder así leer más. 
  3. Aprender de tus éxitos y de tus fracasos: de ambos se aprende (no sólo de los fracasos, tan de moda), pero el aprendizaje es diferente. En cualquier caso, ambos demuestran que lo has intentado. 

Así que ya sabes: lee y aplica en un loop infinito. Podrás incorporar más pasos, pero estos dos son la base de todo aprendizaje.

Método ULTRALEARNING

Scott Young es el creador de este método, que le ayudó a sacarse el grado en el MIT en 1 año, en vez de los 4 que dura la carrera. 

Se trata de un enfoque intensivo, que dedica un 10% a preparar cómo y qué aprender a partir del uso que se querrá hacer de ello, poniéndote incluso en la situación de utilización desde el inicio, para entender muy bien qué es lo que de verdad necesitas aprender. 

El Ultralearning requiere de mucha disciplina de estudio y la aplicación es para corregir, si hace falta, el rumbo, y seguir aprendiendo. 

Sirve tanto para un examen concreto, como para hablar un idioma (él ha probado ambos casos). O para hablar en público o ganar un concurso de Scrabble al más alto nivel. Yo me he propuesto aplicarlo, en algún momento de mi vida, a aprender matemáticas, por ejemplo: no sé cuánto quiero aprender ni cuándo podré hacerlo, pero sí me parece un reto bonito y útil, ahora que las letras y las ciencias tienen a hibridarse. 

¿Y tú, te animas? Ponte un objetivo, date un tiempo definido e inténtalo. Y cuéntanos luego tu experiencia, por favor 🙂

Método KWIK

Jim Kwik ha creado un método que se basa en la memoria y el aprendizaje rápido. De ahí que su apellido le vaya de perlas para darle nombre al método: ni hecho aposta (él asegura que es su apellido de verdad). 

El aprendizaje basado en la memorización utiliza herramientas y procesos que realmente sirven para retener no sólo para el examen, sino para incorporarlo en el área de conocimiento a largo plazo. En otro post hablaremos con calma de la memoria, porque merece la pena. 

Vamos, que si quieres aprender entre 2 y 3 veces más rápido y absorber información al mismo nivel, el método Kwik es el tuyo. 

Método DISSS&CAFE

Tim Ferris, el de la semana de 4 horas, tiene también su método de aprendizaje rápido (cómo no, Tim no pierde el tiempo). Aunque el nombre está un poco forzado poder jugar con las letras, el principio es acertado, puesto que se basa en deconstruir el contenido que se quiere aprender, para aprehenderlo y retenerlo mejor. 

D (Deconstruction) para encontrar la mínima estructura del contenido a aprender. En un idioma, por ejemplo, sería la palabra. 

S (Selection) para elegir ese 20% de contenido que te ayudará a generar el 80% de resultado. 

S (Secuencia) para definir el orden en el que deberás aprender. 

La última S (Stakes) para adquirir la disciplina y compromiso para aprender, como puede ser hacer pública tu intención de aprendizaje. 

Vamos ahora a por el CAFE: 

La C es para Compression: ¿cabe el 20% de lo que necesito aprender en una chuleta?

La F es de Frequency, para definir cuánto rato y cada cuánto tiempo vas a dedicarte a aprender. 

Y la E para Encoding, es decir, para crear anclas de memoria que te ayuden a acceder al contenido aprendido. 

Si estás buscando la A, no está: sólo sirve para hacer CAFE 🙂

Método 20HORAS

Dice Josh Kaufman que las 20 primeras horas que dedicas a aprender algo son las más rentables. 

Distribuye las 20horas en bloques de 20 minutos: un bloque por la mañana y otro por la noche, dentro de las 4 horas anteriores a acostarte. De este modo, el sueño te ayuda a asentar el conocimiento. (Lo del sueño no lo dice sólo él: hay estudios que confirman que durante el sueño repetimos lo aprendido durante el día, a una velocidad 20 -qué casualidad- veces mayor, para asentar conocimientos). 

Así que su propuesta se basa en :

  • Definir muy bien qué aprender. 
  • Tener constancia. 
  • Dormir bien. 
  • Aplicar deliberadamente: es decir, con el mínimo de teoría, aplicar al máximo, buscando aprender de cada output. 

Con un mes de aprendizaje en bloques de 20 minutos y de práctica deliberada, tendrás las 20 horas. Suficientes para aprender lo que te propongas. ¿Nos emplazamos al 20 de marzo para compartir lo aprendido?

FOCO, constancia y aplicación deliberada

Como puedes ver, aunque cada método tiene sus particularidades, todos tienen en común la importancia de definir muy bien qué aprender, la constancia en el aprendizaje y la práctica deliberada como herramienta básica para seguir aprendiendo. 

Aprender con método te ayuda a ser consciente de lo que aprendes y, sobretodo, a comprometerte con tu aprendizaje. Te animo a que lo intentes y me cuentes cómo te ha ido. 

Y si quieres que te ayude en el proceso, aquí te explico cómo funciona mi método LEArN, basado en el método Lean del entorno emprendedor, aplicado a un aprendizaje que se adapta a tu ritmo y que también busca, como los anteriores, aplicarlo a tu día a día. 

Feliz martes, feliz aprendizaje 😉 

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