Hoy quiero hablarte del MindMap o mapa mental, una herramienta poderosísima para aprender. 

Aunque se suelen usar para exponer de forma gráfica los contenidos de un tema en concreto, si quieres sacarle más partido, úsalo para relacionar temas aparentemente inconexos, para vincular los nuevos contenidos a conocimiento que ya tenías.  

Tony Buzan (también organizador de los principales torneos de memoria mundiales) fue quien acuñó el término allá por los años 70. Y pese a que los mapas mentales ya se usaban anteriormente fue gracias a su capacidad mediática que se empezaron a utilizar de forma más masiva.

Es importante entender que no es lo mismo un mapa mental que un mapa conceptual: es primero expone diferentes ideas, a partir de un tema central. El mapa conceptual, en cambio, se usa para explicar de forma gráfica un concepto (otro día te hablo más en detalle de estos).

A la neurociencia le gustan los mapas mentales

Los mapas mentales son efectivos porque funcionan igual que nuestro cerebro, creando ramificaciones a partir de ideas centrales. 

Además, al hacer mapas mentales ejercitamos los dos hemisferios cerebrales, fortaleciendo así el cuerpo calloso que vincula nuestra capacidad más analítica con el área más emocional o creativa. 

La estructura visual que ofrece el mapa, independientemente de si tiene ilustraciones o no, también ayuda al cerebro a entender con mayor precisión el contenido, pues las imágenes se comprenden y retienen un 85% más que el texto. 

Y, por último, el hecho de vincular contenidos nuevos con conocimientos que ya tenemos asentados, hace que estos últimos actúen de ancla. Ademas, claro, de crear una red coherente con todo nuestro conocimiento. 

cómo usar los mindmaps

  • Empieza por una idea central: esa en torno a la cual van a girar (o empezar  a girar) los nuevos contenidos. 
  • Traza líneas que salen de este círculo central, una por idea o área que consideres importante tener en cuenta. 
  • De cada área que hayas generado, crea los nuevos conceptos o ideas.

Una vez tengas dibujado todo el contenido que hayas aprendido en esa lectura, charla o píldora de aprendizaje, empieza a vincular con contenido anterior: incorpora al mapa conceptos de otros temas, incluso los aparentemente inconexos, y mira con qué idea del mapa podrían vincularse. 

Es buena idea coger esas notas “huérfanas” que tienes en las libretas, esos conceptos que no fueron a más…. ¿Caben en tu MindMap? ¿Tienen alguna relación con algún tema? Tal vez desde ahí las puedas hacer crecer. O, como mínimo, les darás un sentido. 

Herramientas online

 

Aunque existen multitud de web desde las que puedes crear tus mapas mentales, te recomiendo estas 3. Elige en función de cómo vayas a usarlo: ¿en equipo o de forma individual? ¿en el ordenador o en cualquier lugar?¿de forma más lineal o más “random”?

– Mindly: se trata de una app (29.99€ en Apple Store, gratuito con compras dentro de la app en la versión móvil) que puedes descargarte tanto en ordenador como en el móvil. Así que es muy recomendable si quieres poder trabajar desde cualquier dispositivo. 

Tiene una estructura de satélites que permite una visualización muy bonita y dentro de cada idea se pueden incluir imágenes, texto, vínculos…. El mapa resultante, además, puedes exportarlo en PDF o en formato imagen. 

– Coogle: una buena opción si estás empezando con los mapas mentales. Tienes varias opciones de mapas que, además, podrás modificar según lo alimentes. En una versión superior podrás trabajar en equipo y compartirlo. Pero para empezar, puedes optar por la versión gratuita si el uso es individual. 

– SmartDraw: si tu pensamiento es más lineal, empieza por esta herramienta, que está pensado para estructura la información de manera más esquemática. A partir de aquí, te animo a probar las otras aplicaciones del mapa mental, ramificando los conceptos para salirte del tema central 🙂

 

TU mindmap del 2020

 

Te invito a hacer un MindMap de todos los aprendizajes del año. 

– En el centro, escribe 2020 (en realidad puedes escribir lo que quieras, pero este es para los aprendizajes del año).
– De ahí, “saca” los principales temas de los que has aprendido. 
– De cada temas, escribe los aspectos más importantes o que te interese recordar.
– Ve ramificando para detallar tanto como te interese. 
– Busca la relación entre los diferentes temas. 
– Genera preguntas: ¿hay algún tema que quede corto?¿Alguno sobre el que quieras profundizar? ¿Alguno del que veas una versión interesante sobre la que aprender?
– Invita a colegas a enriquecer tu mapa: esto, sin duda, puede abrirte nuevas vías de aprendizaje.

Realizar MindMaps es como tejer conocimiento, generando una red de conocimiento propio. Y aunque no es fácil hacerlo, porque requiere mucha capacidad de síntesis, es una herramienta muy potente para aprender (recuerda que el aprendizaje está más en el proceso que en el resultado).

¿Te animas a hacer tu mapa mental del año?  Me encantará conocer tu experiencia.

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