Método
Lean Talent®

Talento= fortalezas + habilidades

El talento se activa cuando identificas tus fortalezas y desarrollas las habilidades oportunas para llegar a tu objetivo.

Con el Método Lean Talent®, te ayudo a aprender de forma optimizada para activar tu talento y crear tu mejor versión. 

El Método Lean Talent® activa la mentalidad de crecimiento y una proactividad hacia el desarrollo continuo. 

Ayuda a definir objetivos desde la esencia, desarrollar el mindset necesario y tomar las riendas del desarrollo profesional. 

Pensado para ayudar a optimizar el proceso de crecimiento profesional a partir de las fortalezas personales.

“El Método Lean Talent® te permite adaptarte al cambio continuo, personalizando y optimizando en cada momento las fortalezas que quieres seguir desarrollando. Excelente.”

Joseángel Domínguez. Experto en Innovación Metodológica en Educación

Crece personal y profesionalmente.

Aceptar al miedo de aplicar lo que se sabe, a la vez que se generan espacios seguros para ello dentro de la organización.

Abrazar la vulnerabilidad de no saber. Aceptar feedback como parte del proceso del aprendizaje.

En cada paso del proceso, se crece como persona y como profesional. Uno y otro, hoy más que nunca, van de la mano.

Identifica y activa los impulsores del aprendizaje.

Aprender no es cuestión de codos, sino de cabeza, corazón y manos. 

Activar la curiosidad y la motivación. 

Y adquirir hábitos saludables y de descanso para activar todo el potencial.

Aprender ya no requiere sentarse muchas horas, sino levantarse rápido y pensar despacio.

Define y acepta tu estilo de aprendizaje individual.

Ayudar a cada uno a conocerse como Aprendedor. 

Estilos, momentos, canales. 

Conocerlos y aplicarlos es parte del éxito. Tanto a nivel individual como dentro de un equipo. 

Optimizar el aprendizaje para adaptarlo a cada perfil.

Toma consciencia de lo que sabes.

Auditoría de conocimientos, para dejar de dar vueltas sobre el mismo contenido una y otra vez. Partir de lo que sí se sabe para construir sobre ello.

Identificar fortalezas, definir propósitos y encontrar motivaciones para conectar con la emoción, principal driver del aprendizaje. 

Y, sobre todo, acabar con el síndrome del impostor para activar las mejores versiones.

Aprende a desaprender.

Cuestionar conocimientos, métodos, procesos y creencias, es decir,  desaprender. 

Acompaño en este proceso tan importante como valioso, que implica humildad, valentía y estar dispuesto a abrazar la vulnerabilidad de no saber. 

Sólo desde aquí se puede empezar a reaprender.

Es desde aquí, desde donde se aprende con más fuerza.

Define un plan de (auto)aprendizaje y aplicación.

No es listar cursos, sino identificar qué aprender, para qué, cómo y cuánto.

Entender qué falta para aprender y por qué.

El Learning Canvas es el cuadro de mandos para ello. El Aprendizaje Mínimo Viable, la unidad para empezar a avanzar.

Definir objetivos y propósito ayuda a saber cómo empezar a avanzar.

¿Quieres saber más sobre el Método Lean Talent®?

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